Comenzare definiendo al sociólogo como un científico social que describe y explica las diversas problemáticas que surgen de las relaciones entre los individuos, los grupos y la sociedad de la cual hacen parte. Los objetivos a través de sus investigaciones son crear un conocimiento y un saber especializado; una de sus tareas es conocer la problemática de su objeto de estudio, describirla y a partir de esto dar explicaciones.

martes, 11 de septiembre de 2012

Sociabilidades emergentes y movilizaciones sociales en América Latina

"EL LIBRO QUE AHORA SE PRESENTA pretende ser el primero de  una serie de aportes colectivos, siempre abiertos al diálogo y la (re) construcción, que comparta con públicos amplios de nuestra región y  del mundo las miradas e iniciativas estimuladas y florecidas en el marco del Grupo de Trabajo Anticapitalismos y sociabilidades emergentes (ACySE) del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). ¿A raíz de qué idea central se convoca el grupo? A partir de dos  nociones articuladas, todavía provisorias, y que por esa misma razón  concebimos como bajo el rótulo de generadoras: por una parte intentamos precisar por anticapitalismos –tema que nos ha traído un intenso debate, aún inconcluso– el conjunto de fenómenos y elementos asociados, solidarios y/o constituyentes de procesos, luchas y movimientos sociales y populares en las dimensiones que niegan, se oponen, problematizan, rechazan y/o frenan, intencionalmente o no, las lógicas de reproducción rectoras de las sociedades contemporáneas: a estas lógicas las podríamos llamar, en su versión fetichizada, de la forma capital y la forma Estado, como estructuradoras de relaciones sociales basadas en la heteronomía, o sea: relaciones centradas en distinciones jerarquizadas en sus modalidades de dominación (mando/obediencia, gobierno/gobernado) y explotación (productor/expropiador de la producción).

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Movimientos estudiantiles



Por: MassiMo Modonesi (Director)
 El momento más deslumbrante de movilización del año 2011 ha sido, sin lugar a dudas, el que protagonizaron los estudiantes chilenos. A lo largo de una experiencia  profunda y prolongada de lucha sociopolítica –que se conecta con la llamada “revolución pingüina” de 2006–, el movimiento estudiantil chileno sacudió a una de las  sociedades más conservadoras de la región y mostró que un recambio generacional puede dar un impulso antisistémico y ser un formidable recurso para romper ataduras subalternas, reactivar el antagonismo y disparar procesos de organización, movilización, politización y radicalización. La insubordinación de los estudiantes chilenos tiene un valor político que rebasa los límites de los resultados concretos obtenidos y  se coloca como una plataforma a partir de la cual se puede pensar, imaginar y empezar a construir nuevos horizontes de transformación de la sociedad chilena. Si bien nada garantiza que los pingüinos sigan agigantándose con los años como lo hicieron entre 2006 y 2011, el vuelco espontáneo y la forja de conciencia que vivió esta generación es un acontecimiento que llena de esperanzas. A cuántos otros países de la  región, empezando por México, les vendría bien que una generación de “pajarillos libertarios” cargados de radicalidad crítica abriera escenarios de cuestionamiento y de disputa antisistémicos –aunque sea a nivel simbólico– y cimbre equilibrios ideológicos conservadores y correlaciones de fuerzas concretas estancadas y petrificadas.
Inspirado en la experiencia chilena, este número 31 de OSAL está dedicado a  los movimientos estudiantiles.  Los primeros cuatro textos buscan dar cuenta de lo acontecido en Chile. En la entrevista a Camila Vallejo, realizada por Hernán Ouviña, se puede apreciar el grado de politización y de capacidad reflexiva de la dirigente más visible del movimiento estudiantil chileno. En particular, es notable la forma en que Camila, siendo expresión de una generación que nació con la caída del muro de Berlín y creció en el Chile de la “concertación”, sostiene y defiende una militancia comunista. 

FUENTE: CATALOGO EDITORIAL CLACSO-CONCESJO LATINOAMERICANO DE CIENCIAS SOCIALES
 http://www.clacso.org.ar/clacso/novedades_editoriales/libros_clacso/libro_detalle.php?id_libro=683&orden=&pageNum_rs_libros=0&totalRows_rs_libros=677

LIBRO (PDF):
 http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/osal/20120417105250/OSAL31.pdf
 
OSAL Nº 31 Movimientos estudiantiles (Año XIII Nº 31 - Mayo de 2012)

Editores: Emir Sader. Pablo Gentili.
Director: Massimo Modonesi. 
Autores de Artículo: Hernán Ouviña. Juan Urra Rossi. Carlos Durán Migliardi. Daniel Nuñez. Mauricio Archila Neira. Pablo Bonavena. Mariano Millán. Ricardo Vega Ruiz. Lucio Oliver Costilla. Francesca Savoia. Fabian Fernández. Roberto Leher. Alice Coutinho Da Trindade. Mario Unda. Massimo Modonesi. Mariana López de la Vega. Fernando Munguía Galeana. Diana Fuentes. Mina Navarro. María Maneiro.

domingo, 26 de agosto de 2012

EL PAPEL DE LOS PARTIDOS POLÍTICO EN LA CONSTRUCCION DEL ORDEN NACIONAL: SIGLO XIX EN COLOMBIA



POR: ALEXI E RODRIGUEZ PÁBUENA
La construcción de la idea de nación alrededor de los dos grandes proyectos piloticos antagónicos, la división partidista trasmitida de generación en generación encarnados en el partido Liberar y Conservador impido al país la consolidación de una verdadera unidad nacional. Así según Palacios (2000:39) la política considerada como la sumatoria de practicas locales abigarradas, mezclo entonces diferencias e igualitarismo; procesos electorales y guerras civiles; todo esto comandado por el caciquismo y a la lealtad de las banderas, azul del partido conservador y la bandera roja del partido liberal; cuya tradición viene de la época de la colonia, de la cual derivan la oligarquía legislativa y civilista. 

Con respecto a la construcción de la idea de orden en los inicios del siglo XIX, investigadoras como Peña (2006:255), afirma que el transito del Estado monárquico al republicano en Colombia a diferencia de los modelos europeos no estuvo secularizado en sus inicios, aquí primaba el derecho estatal territorial mostrado en la defensa de la soberanía y la relación entre los individuos; teniendo el estado republicano unos fundamentos liberales y utilitarista. Las relaciones sociales que estaban fuera de la regulación política la “sociedad civil”, seguían siendo orientadas por la religión y no por las normas jurídicas; es decir que según Parsons mientras el sistema de la política tenía un fundamento individualista liberal, el sistema social estaba profundamente penetrado por la moral religiosa. Con respecto a todo lo anterior nos surge un interrogante: ¿Cual es la Idea de Orden  que tenían los partidos políticos colombianos en el periodo 1848-1849 del siglo XIX, en La Nueva Granada?, la cual será el hilo conductor que guiara la investigación.

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domingo, 5 de agosto de 2012

A propósito de las innovaciones tecnológicas y el tiempo muerto de Abad Faciolince




Por: Alexi E Rodriguez P

Es importante para el análisis del artículo de Hector Abad Faciolince, primero contextualizar la perspectiva histórica de un fenómeno tan complejo, como son las innovaciones tecnológicas y sus repercusiones en la vida social de los seres humanos; la cual le ha moldeado y trasformado en el transcurso del tiempo. Es así como esas innovaciones han vislumbrado nuevas formas de vivir, de estar en el mundo material.
Las reflexiones críticas sobre el lugar que ocupan este fenómeno el mundo actual, intentan clarificar su ambivalente aportación; por un lado son parte de nuestra manera de actuar y de pensar; pero por otro han convertido la cultura tecnológica en el instrumento eficaz. Así el estilo de vida de la sociedad actual deja en evidencia que eso que en principios deseaban, les esta conduciendo al mayor grado de zozobra; esto deja al descubierto que no existen criterios desde donde evaluar los limites de la utilización de las llamadas por Abad“ prótesis tecnológicas”, ni criterios para discernir sus usos adecuados. El uso de estas extensiones (prótesis) lleva al individuo a perder relación con el otro en el tiempo y esa progresiva desconexión con lo que lo rodea, le hace dependiente del estilo de vida de la sociedad capitalista actual y de sus nuevas tecnologías.
Hoy la dimensión del sistema industrial y del uso de las nuevas tecnologías por parte del individuo está orientada a la creación constante de nuevas necesidades. Se supone así que limitar la producción y el uso de las innovaciones tecnológicas, implica dar un paso atrás, un volver a las incomodidades de la vida anterior. Es por ello que cuando nos referimos a las innovaciones tecnológicas como un paradigma cultural presente en todos los ámbitos de nuestra existencia; nos encontramos con una nueva forma de instrumentalización que condiciona nuestras acciones y pensamientos con respecto al otro y nosotros mismos; entenderemos así una actitud y una manera socialmente aceptada de relación instrumentalizada con la sociedad. 
Para finalizar observamos hoy como las nuevas tecnologías someten a la sociedad, no solo por la actividad productora, sino en la totalidad de la actividad humana. Esta capacidad omnipresente, sus  intereses económicos y la velocidad con que aparecen, esta haciendo que la preocupación mayor se centre en el descubrimiento de aplicaciones a quehaceres concretos dirigidos a la sociedad actual. Cabe anotar que la velocidad con que aparecen estas innovaciones tecnológicas, obligan a contemplar a las anteriores como prehistóricas.




lunes, 11 de junio de 2012

El tiempo muerto


El tiempo muerto
Por: Héctor Abad Faciolince
TENEMOS TANTAS COSAS PARA MAtar el tiempo que ya nunca tenemos tiempos muertos. Yo, como todos, me estoy enloqueciendo.
Yo no soy yo, como usted ya no es usted, o no es usted solamente. Somos nosotros, más las prótesis a las que vivimos conectados: aparaticos de bolsillo, objetos inalámbricos, pantallas titilantes, jueguitos, una lista infinita de personas on-line, como felinos al acecho, que interrumpen para lo más anodino, lo más importante o lo más fútil.
 Es imposible pasar una hora (otros un minuto) sin controlar dónde está tal, por dónde viene aquel, quién ha escrito o no ha escrito, cómo sigue tal otra, con quién está tal cual. Todo se va convirtiendo en mensajes breves e instantáneos. Mis amigos ya no vienen a comer y a conversar a mi casa: vienen a revisar sus correos y a mandarse mensajes mientras fingen que su mente está conmigo. No, su mente está en todas partes, y una fracción está también aquí, pero en realidad tienen el cerebro dividido en gajos de atención, como si fuera una naranja, y a nadie le dan la fruta entera. No son ellos completos los que me están haciendo una visita o teniendo una conversación seria. ¿Cómo pueden chatear y chuparse una concha al mismo tiempo?
Cada vez noto más, cuando me llaman, que en vista de que estoy mirando al mismo tiempo la pantalla del computador, mi atención es flotante, no del todo presente en la situación, y a duras penas consigo entender lo que me están diciendo. Cada vez noto más, cuando yo llamo, que a mí también me prestan una atención distante, distraída, de cerebro dividido en varias funciones al tiempo. No hay concentración, no hay secuencias, hay saltos. Estamos rodeados por mareas de autistas hiperactivos y dispersos.
 Ya no hay quien crea que alguien está hablando solo o está loco cuando va por la calle hablándole al viento: no, está hablando con alguien a través de un micrófono inalámbrico y un audífono invisible. Ya no hay nefelibatas, ya nadie vive en las nubes: todos están conectados a algo o a alguien todo el tiempo: pasan trotadores conectados al i-pod, no dejan de chatear o de mandarse sms. Antes había casos, cuando el avión aterrizaba, de unos pocos adictos que corrían a fumarse un cigarrillo; ahora nadie parece adicto porque todos lo somos: lo primero que hacemos cuando el avión toca tierra es prender el teléfono. Y hasta hay idiotas que gritan en la cabina: “recuerde que esto que le estoy diciendo es muy delicado y muy confidencial”, pero lo esparcen a los cuatro vientos.
  Al montarme al carro pienso en las llamadas que haré para no perder tiempo mientras esté en semáforos largos o en embotellamientos de tráfico. No hay tiempo muerto, no hay un instante para estar ensimismado, para mirar el paisaje, para recoger los pedazos del alma, para armar el rompecabezas de las ocurrencias, para rumiar una frase que se quiere escribir, para pensar en algo que se oyó o que se nos ocurrió, en suma, para aclarar las ideas.
 Me atormenta la vida el hecho de pasar el día entero frente a una pantalla (ya muchas menos horas del día las paso frente a las páginas de un libro o frente a la contemplación sedosa y sedentaria de un árbol, un lago o una montaña) salpicando entre temas, con una atención dispersa. Hay quienes dicen que si el cerebro no descansa con una pausa en los estímulos, poco se aprende. Todos parecemos muchachos con déficit de atención: saltando de una cosa a otra, saltando aquí y allá, enloquecidos. Si alguien mete las patas ya no se da un codazo: se manda un mensajito por el Blackberry.
La televisión ya es un mueble viejo: a nadie se le ocurre pasar el tiempo concentrado en un programa. Comparada con las nuevas tecnologías, la televisión parece tan anticuada como un libro encuadernado en pergamino. ¿Qué es una telenovela, comparada con la telenovela real de Facebook? Ya no hacemos casi nada porque nos pasamos el tiempo haciéndolo todo al mismo tiempo. Ya no estamos aquí porque nos la pasamos conectados a otra parte. 

viernes, 27 de abril de 2012

¿COMO YO DESDE MI PROFESION ME SUEÑO DARLE SOLUCION A LOS PROBLEMAS DEL PAÍS?

Alexi E Rodríguez P
eaerp520@udea.edu.co
Comenzare definiendo al Sociólogo como un científico social que describe y explica las diversas problemáticas que surgen de las relaciones entre los individuos que conforman grupos o la misma sociedad. Los objetivos a través de sus investigaciones son crear un conocimiento y un saber especializado; una de sus tareas es conocer la problemática de su objeto de estudio, describirla y a partir de esto dar explicaciones.
El sociólogo a la vez que es científico social es ciudadano y por lo tanto juega un papel importante en la sociedad en que se encuentra inmerso. Por ello cuando realice un trabajo de investigación deberá recordar siempre, que encontrar soluciones prácticas y útiles a los problemas que estudia será de beneficio tanto para él como para la sociedad. Así encontrara la posibilidad de realizar estudios que vayan más allá de la descripción y de la explicación de por qué los sujetos sociales actúan de una forma u otra en el marco de un fenómeno dado.

El sociólogo al realizar sus actividades profesionales debe ofrecer alternativas a sus conciudadanos, ya sea asumiendo el papel de líder que organiza o haciendo propuestas derivadas del análisis para encontrar soluciones a las problemáticas. Como líder, la academia le ha dado formación y elementos de cómo planear estrategias de trabajo en la comunidad y como organizarla. Por otro lado por su tendencia marcada a ser cuestionador y rebelde, lo cual es provocado por el mismo ambiente social en que nace y se ha desarrollado, lo llevaran a realizar esfuerzos por superar las problemáticas de la comunidad. Así al ocuparse de una problemática cualquiera que sea lo hace desde una actitud crítica, la cual le proporcionara la posibilidad de crear un saber y un conocimiento propositivo. Cuando el sociólogo logra plasmar todo esto en su labor diaria como investigador, logra dar un aporte de mucho beneficio para la sociedad.

El punto es que el sociólogo no se quede en la creación de las grandes concepciones teóricas, sino que su trabajo debe ir mucho más lejos, buscando una articulación entre la teoría y la realidad, que le permitan encontrar un espacio para pensar en la transformación del entorno social en el que interviene. El sociólogo de hoy debe mantener una actitud crítica, pero reforzada por las herramientas teóricas y prácticas.


Docuemnto completo aqui:
http://dl.dropbox.com/u/67330352/COMO%20YO%20DESDE%20MI%20PROFESION%20ME%20SUE%C3%91O%20DARLE%20SOLUCION%20A%20LOS%20PROBLEMAS%20DEL%20PA%C3%8DS.pdf

viernes, 6 de abril de 2012

PARTICULARIDADES Y DIEMSIONES DE LA GLOBALIZACION: ALGUNOS DE SUS EFECTOS

Alexi E Rodríguez Pabuena1   

  1. Globalización y desarrollo como proceso histórico
  2.  Globalización como proceso
  3. Globalización y descentralizació 
  4. Globalización y la nueva sociedad 
  5. Globalización y una mirada desde las ciencias sociales
 
 Hablar de globalización como fenómeno mundial conlleva a relacionarlo con la dinámica de mercado del capitalismo, el cual ha dado como resultado la expansión de grandes capitales y el crecimiento de algunas economías, permitiendo que la concentración de las riquezas este en manos de unos pocos. Fenómeno que en nuestro país ha abierto brecha entre la sociedad que se beneficia de esta (globalizada) y la sociedad que la hace posible pero no la disfruta (residual). Por todo lo anterior considero necesario hacer un recorrido a través de la historia de los planteamientos de desarrollo económico a nivel global, para ubicarnos en el contexto.
Para el  siglo XVIII se dieron cambios tecnológicos que consolidaron la revolución industrial y nace el interés científico por el desarrollo económico, el cual aparece formulado por los economistas clásicos como Smith, Malthus, Ricardo y Mill, de quienes tradicionalmente se ha dicho que defienden el laissez-faire (dejar hacer), apoyando así la libertad de comercio con teorías como la ventaja absoluta, la ventaja comparativa o la demanda reciproca; ya a finales del siglo XIX y hasta la I guerra mundial, nace una nueva generación de economistas: “Los neoclásicos”, uno de sus representantes es “Marshall en cuya obra aparece el crecimiento como un proceso gradual y continuo, en donde el progreso es el elemento motriz fundamental” (GARCIA, 2003:5).

Esta ultima escuela, afirmaba que la intervención del estado en la sociedad era perjudicial para la marcha de la economía. Se trata de un modelo macroeconómico en que al estado juagaba un papel neutral y en donde el impulso de la oferta, la moderación salarial y la contención de la oferta monetaria, asegurarían el crecimiento económico. Esa versión simplista del modelo anterior, lleva a la economía en la década de los veinte a una profunda crisis de sobreproducción: la “Gran Depresión de 1929”; dándose el abatimiento de los sistemas productivos y financieros.

Así entonces para los años treinta surge una nueva propuesta económica, en donde brilla la obra de Keynes; sus reflexiones y argumentos dan paso a un nuevo modelo de política económica: “El Keynesianismo”, cuyos ejes bases son la demanda global como pieza clave de la marcha de la economía, el impulso del consumo privado,  la inversión empresarial y  el gasto publico, la intervención del estado en economía,  alentando su crecimiento y evitando los fallos que el mercado presenta para funcionar y el control de la inflación mediante la moderación del aumento de la demanda global.
Este modelo de política económica esta claramente orientado hacia la demanda, dando lugar con el trascurso del tiempo a los cimientos de la sociedad contemporánea: la Sociedad de Consumo (demanda como motor de la economía) y el Estado de Bienestar (el gasto público como  dinamizador de la demanda global y la intervención publica como impulsor de la Sociedad de Consumo). Con estas políticas la sociedad europea consigue resultados  satisfactorios a lo largo de los años cincuenta y sesenta, participando activamente en la creación del orden económico internacional después de la II Guerra Mundial.

 Para la década de los sesenta se da una movilización colectiva de obreros en Italia: “el Mayo del 68”,  dada por las acciones gubernamentales de control de la inflación de demanda, las políticas de reorganización industrial y la racionalización del trabajo, para contener los costes laborales ante la creciente competencia exterior.  Esto condujo  a la ruptura del clima de colaboración  social construido anteriormente.

En los años setenta la economía internacional cayó en una nueva crisis: la subida del precio del petróleo (1973); causada entre otras por la desestabilización del orden mundial y por las modificaciones en las técnicas de producción. Produciéndose así el estancamiento de la actividad económica, aumento del desempleo y elevación de precios como consecuencia de la aparición de una nueva modalidad de inflación: “inflación de coste”. Ante esta situación  el modelo Keynesiano carece de recetas validas para bajar el disparo de la tasa de inflación, la cual incrementaba los gastos financieros del sector público en la economía occidental.  Entonces se da la  “Crisis Fiscal del Estado”, la cual trae como  consecuencias gastos desmesurados, presencia  excesiva del estado en la vida social y económica.

Al inicio de los ochenta, la política económica centra sus esfuerzos en tareas como el control de la inflación y recuperación de la estabilidad monetaria. Para ello se proponen formulas de moderación salarial,  la desregulación de los mercados en especial el laboral, el fomento a la competencia, la contención del gasto estatal, del déficit publico y la reducción de la oferta monetaria; el neoliberalismo propugnaba un “Estado Mínimo” y la defensa del libre mercado. La casi totalidad de los países desarrollados terminaron por orientar sus políticas económicas a la prioridad antinflacionaria, que en su mayoría consiguieron rebajar las tasas de paro e inflación en los años ochenta. 

Ya para los comienzos de los años noventa la economía internacional se adentro en un ciclo recesivo. Aquí el neoliberalismo y su defensa radical del mercado, posibilitaban que se hablara de la “única política económica posible”; dándose la restricción permanente de la demanda para controlar la inflación,  reducción del déficit publico con la reducción de los gastos sociales, flexibilidad del mercado laboral y disciplina salarial. Con el derrumbamiento sucesivo de los regímenes socialistas (Unión Soviética 1991) y la desaparición del mundo en bloques, Europa se prepara para el nuevo reparto de los espacios económicos y con ellos la entrada en vigor del “Mercado Único Europeo en 1993”.

Por todo lo anterior se formula un nuevo modelo que  dirija las políticas macroeconómicas al logro y el mantenimiento de la estabilidad (control de precios, bajo interés, contención del déficit público) y concentre las políticas microeconómicas en la generación de empleo. Este decenio se caracterizo también por la importancia que se le da al concepto de desarrollo sostenible, y las tendencias cada vez más veloces hacia la globalización, en lo referente al comercio y la tecnología.

1 Estudiante de Sociología de la Universidad de Antioquia. Medellín. 2012

DOCUMENTO COMPLETO AQUI:
https://dl-web.dropbox.com/get/Public/LA%20GLOBALIZACION%20Y%20SUS%20EFECTOS%20EN%20COLOMBIA.pdf?w=0faf2c3d 

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